Natividad conoció a Omnilife en una junta que realizaron Jorge y María Lucrecia en una escuela de Trelew. Una de sus compañeras había comentado los resultados que obtuvo con el aloe beta, y el te de maracuyá, y ella quizo probar.
¿Los motivos? Hacía tiempo que sufría de una úlcera muy fuerte, de artrosis en sus huesos, de calambres recurrentes, de sequedad en su piel y de uñas quebradizas, entre otras cosas. Pero quería encontrar una salida “natural” a todos sus problemas, porque la medicación que consumía y los inyectables que le aplicaban, le estaban destruyendo el organismo.
Recuerdo que, cuando la vi por primera vez, no podía siquiera enderezar sus manos debido al problema en sus huesos... ¡su caso era un gran desafío para nosotros porque ella nos pidió ayuda para salir adelante!
Natalia comenzó consumiendo 2 productos: un Aloe Beta y un Power Maker, y los resultados no se hicieron esperar. Cada vez que nos reunimos en el centro de apoyo o en su casa, comenta algo nuevo. Estos fueron tan solo algunos de los cambios que experimentó su organismo:
Desapareció poco a poco el dolor en sus huesos, de hecho -una tarde que fuimos a su casa- la encontramos inflando una rueda de bicileta con un inflador de mano... ¿se imaginan? Los médicos la habian sentenciado a vivir en cama, pero su voluntad de salir adelante era más fuerte.
La úlcera aparentemente se cerró en una semana, y Natividad volvió a recuperar sus hábitos alimenticios (entre ellos tomar mate y comer fritos);
Sus uñas se volvieron fuertes y su piel adquirió más humectación;
El párpado caido volvió a su lugar;
Desapareció una mancha en su cara que tenía desde hacía años...
Estos resultados animaron a Natividad a unirse a Omnilife.
