martes, 2 de diciembre de 2008
Omnilife y la maravillosa experiencia de compartir con la gente
Sin lugar a dudas, unas de las cosas más hermosas que me ha tocado vivir este último tiempo es el poder compartir con la gente... SU VIDA. ¡Nada más y nada menos!
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Pero este compartir no viene solo, encierra consigo la magia de redescubrirnos en cada una de las familias a las cuales llegamos... ¡porque todas ellas tienen un poco de nosotros mismos!... Digamos que, en sus historias, se esconden un poco de nuestros miedos y problemas, un poco de nuestras alegrías y también de nuestros sueños.
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Cada día que pasa crecemos a partir de nuestras experiencias. Ya no me atrevo a juzgarlas como buenas o malas, porque se que todo lo que sucede, sucede por algo y es para nuestro bien. Y es precisamente en ese crecimiento que, el contacto genuino con la gente, te enseña a escuchar, a empatizar con el otro, a vivir su realidad a partir de su historia, a valorar y ver otras cosas... y creanme que eso es increible, porque vivimos en un mundo en el cual se está perdiendo el contacto y los valores a raiz del lugar que comenzó a ocupar el individualismo... el actuar y pensar desde uno mismo sin contemplar a los demás.
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Pero afortunadamente el mundo va hacia un cambio y, como dije en varias oportunidades, ese cambio nos va a llevar a vernos como una unidad. ¡Omnilife está trabajando en ese cambio! y quienes asumimos el compromiso de contagiar salud y buena vida... así lo entendemos.
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A la familias Camino y Trinidad las conocimos por esas "causalidades", que luego agradecemos cada día... a esos "hilos imaginarios" que nos unen los unos a otros.
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Hoy, nos reunimos en su casa para compartir los productos que les acercamos y sus testimonios que evidencian un importante cambio de salud. Es por eso que, en nombre de Omnilife queremos agradecerles su confianza y el haberse permitido este cambio en su nutrición.
